UN GRAN ERROR
De tus entrada y salidas por mi vida, aprendí a base de desangrarme, todo lo que no hay que hacer, si no quieres que se te destruya el corazo. Pero aun así contigo me equivocaría dos veces mas. Fuiste la estupidez perfecta, la muestra física de mi tontura crónica, el culpable directo de la locura con la que a veces puede llegar a latir mi corazón. Todo nos salio muy mal, muy mal, terroríficamente mal. Puedo decir con certeza ahora que ya han cicatrizado las heridas. Y me pregunto: ¿Cómo podía saber tan dulce un error tan amargo? ¿Quizás yo me enamore con prisas y tú nunca prendiste la llama? Y así las preguntas se suman a al numero infinito, hasta que me doy cuenta que hoy por hoy los “quizás” no tiene significado. Lo que pasa es que en el fondo me gusta enorgullecerme de mi error disfrazandolo de miedo, es la escusa perfecta para pensarte. Sería el colmo de la necedad, el tener que recordarte sin escusas. Por mucho tiempo que pase hay heridas que no se olvidan, aunque ya no e...