Hacia más de un año, que todo había acabado, talvez yo no me percate del final, talvez debí detenerme a pensar a redescubrir mis emociones, pero no lo hice. Escuchaba continuamente su voz por el teléfono y poco a poco iba revelando que aquella emoción había desaparecido, y es que antes, bastante tiempo atrás, podía sentirse en mi esas ganas desbordantes de seguir horas y horas en el teléfono, los ojos brillosos y la sonrisa en la boca, eran sucesos que pasaban de tiempo en tiempo, el, casi nunca se acordaba de mi, mientras que yo solo vivía pendiente de el. No era extraño verme por los lugares que el frecuentaba haciendo cosas para llamar su atención, fue tanto el tiempo que viví así, que por ese absurdo amor soporte tantas cosas, me rebaje tanto; olvide quien en era para que el viera en mi solo lo que el deseara ver, viví un año presa de un amor obsesivo, en la prisión de mi corazón solo pensaba en su nombre, y eran pocos los momentos que el corazón dejaba en paz a mi cabeza, para así...