“Nunca nadie hubiera Cruzado el océano inmenso Si en la primera tormenta Hubiese podido desembarcar”
Una frase preciosa que escuche por ahí, no recuerdo bien donde, talvez en alguno de mis viajes internos, o quizás en una de las platicas con la amiga que me escucha pacientemente un día por semana.
Lo que sucede, es que cuando uno se encuentra en medio de una tormenta, provocada por falta de valor y convicción, quiere tomar el timón del navío de su vida, e intenta probar el viento de la libertad, se da cuenta de que ese barco, tiene muchos trabas, que el viento no sopla, y que la niebla que produce el desánimo y la soledad es tan espesa, que apenas ve donde debe poner sus manos para llevar el navío a buen puerto.
Por eso es que luchare contra viento y marea, desde dentro de mi corazón contra cualquier prejuicio, e intentare salir de esta bruma espesa y húmeda que entumece mi alma y mis huesos, con mis ojos puestos en las estrellas que no distingo pero que se que están ahí, lo se, porque hace mucho tiempo , me entretenía contándolas.
Solo espero que esta tormenta, me lleve a una playa donde se me permita soñar y no deje en mi buque demasiadas brechas para así volver a emprender otra travesía.
Una frase preciosa que escuche por ahí, no recuerdo bien donde, talvez en alguno de mis viajes internos, o quizás en una de las platicas con la amiga que me escucha pacientemente un día por semana.
Lo que sucede, es que cuando uno se encuentra en medio de una tormenta, provocada por falta de valor y convicción, quiere tomar el timón del navío de su vida, e intenta probar el viento de la libertad, se da cuenta de que ese barco, tiene muchos trabas, que el viento no sopla, y que la niebla que produce el desánimo y la soledad es tan espesa, que apenas ve donde debe poner sus manos para llevar el navío a buen puerto.
Por eso es que luchare contra viento y marea, desde dentro de mi corazón contra cualquier prejuicio, e intentare salir de esta bruma espesa y húmeda que entumece mi alma y mis huesos, con mis ojos puestos en las estrellas que no distingo pero que se que están ahí, lo se, porque hace mucho tiempo , me entretenía contándolas.
Solo espero que esta tormenta, me lleve a una playa donde se me permita soñar y no deje en mi buque demasiadas brechas para así volver a emprender otra travesía.
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