Maldita llamada privada
A veces el sueño vence mis pupilas, y me duermo al lado de mi laptop a la cual ya ni uso porque ya no tengo con quien conversar, en ese momento el sueño me coge de la mano transportándome a dimensiones de las que no siempre obtengo recuerdos nítidos, pero ayer me llevó a tus brazos y en la madrugada cuando desperte aún podía sentir tu aliento en mi oreja susurrando mi nombre. Qué lástima que el celular me haya arrancado de tus labios con el insidioso sonido de una llamada privada…., y no me dio lugar a la réplica, al menos en mis sueños... Pero por algo seguro fue
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