Una madrugada para volver escribir
¿Quiza hoy sea el día, que vuelven a brotar en mi las letras? Es que entre mis palabras y mis muchos silencios, ha habido demasiados: huracanes, terremotos, tornados la fatiga ya me ha llegado hasta los pies.
Hoy que el cielo se ha roto en llanto, intuí que era el momento por que bajo mis pies la tierra ya no se movía, entonces me he mirado por dentro y me he dado cuenta que el agua no ha calado, imposible apagar el fuego del centro.
Este blog en blanco tanto tiempo, cansado me ha gritado… Que basta ya de silencio, basta ya de desastres.
Así que así me encuentro, desnudándome en letras, como siempre. Desramándome en verso, como el cielo.
Con la mirada perdida, las manos cansadas de construir cimientos, y el corazón lleno.
Por que si hay algo que se aprende del camino, es que cada vez está más lleno.
Hoy cuando todas las cicatrices han empezado a escocer…Me he dado cuenta que la soledad se ha convertido en un lujo que exprimo y disfruto.
Debe ser que el silencio que revotaba por las paredes, se ha hecho demasiado bello como para ignóralo o quizás se habrán sumado todas las cifras de esta absurda ecuación, se abran alineado de alguna forma los planetas… O simplemente es que la lluvia a enjugado las esperezas que anudaban mi garganta y no me dejaban gritar … Pero es que hoy , hoy han explotado en verso todas las células de mi cuerpo .
Y aquí estoy, aquí me encuentro, explicando este gran misterio.
Sé que tengo mucho que contar, que de lejos estoy en un idílico estado, la verdad es que algunas cosas se han derrumbado y no me dan miedo las ruinas por que me entusiasma el construir. Además: siento y sé, que tengo todas las herramientas.
Y poco más por que no hay más, por que la sencillez en las que se mueven mis días deja poco espacio para el dolor. No me canso de dar las gracias por que el presente es un regalo. El futuro tiene un tono gris azulado y el pasado es ese libro ya cerrado del que solo recuerdas lo justo, lo bueno lo que me ayuda a aprender y seguir.
Hoy he decidido que es el mejor día para florecer.
Hoy que el cielo se ha roto en llanto, intuí que era el momento por que bajo mis pies la tierra ya no se movía, entonces me he mirado por dentro y me he dado cuenta que el agua no ha calado, imposible apagar el fuego del centro.
Este blog en blanco tanto tiempo, cansado me ha gritado… Que basta ya de silencio, basta ya de desastres.
Así que así me encuentro, desnudándome en letras, como siempre. Desramándome en verso, como el cielo.
Con la mirada perdida, las manos cansadas de construir cimientos, y el corazón lleno.
Por que si hay algo que se aprende del camino, es que cada vez está más lleno.
Hoy cuando todas las cicatrices han empezado a escocer…Me he dado cuenta que la soledad se ha convertido en un lujo que exprimo y disfruto.
Debe ser que el silencio que revotaba por las paredes, se ha hecho demasiado bello como para ignóralo o quizás se habrán sumado todas las cifras de esta absurda ecuación, se abran alineado de alguna forma los planetas… O simplemente es que la lluvia a enjugado las esperezas que anudaban mi garganta y no me dejaban gritar … Pero es que hoy , hoy han explotado en verso todas las células de mi cuerpo .
Y aquí estoy, aquí me encuentro, explicando este gran misterio.
Sé que tengo mucho que contar, que de lejos estoy en un idílico estado, la verdad es que algunas cosas se han derrumbado y no me dan miedo las ruinas por que me entusiasma el construir. Además: siento y sé, que tengo todas las herramientas.
Y poco más por que no hay más, por que la sencillez en las que se mueven mis días deja poco espacio para el dolor. No me canso de dar las gracias por que el presente es un regalo. El futuro tiene un tono gris azulado y el pasado es ese libro ya cerrado del que solo recuerdas lo justo, lo bueno lo que me ayuda a aprender y seguir.
Hoy he decidido que es el mejor día para florecer.
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